jueves, 4 de marzo de 2010

.:Capítulo 2:.

Eleanor Rigby



Antes de poder impedirlo, una risa salió de mis labios.

-¿Un favor? ¿Sabes con quién estás hablando, verdad, chico?.-le dije con una sonrisa como si estuviera rematadamente loco.-Yo no hago favores. ¡Por Dios! Pensé que eras inteligente, pero veo ahora más claramente mi error.

Nadie me pedía favores porque luego sabían que los tendrían que devolver, y se podría decir que a la hora de hacer devoluciones soy más mala que de costumbre. Creo que una vez a un chico de primaria le hice cargar mi mochila por todo un año. Supongo que los asusté a todos lo suficiente para no volver a pedirme un favor.

-Se los riesgos que corro al hacer esto, Elii. Pero necesito urgentemente un favor para el que nadie más que tú servirías.

-¿De qué va ese favorcillo?

-Tienes que fingir salir conmigo para que pueda deshacerme de una vez por todas de Rachelle.

-No. Ni en sueños. Ni por todo un año sin estar castigada. No lo haré, no podrás convencerme. No, no, no.-dije de repente. ¿Fingir salir con él? Yo quería salir con él, mierda, no simularlo.

-Por favor, Elii.-me dijo con cara de cachorro abandonado.

-¿Por qué yo?

-Porque tú no sientes nada por mi, ni siquiera ganas de echarte arriba mio cuando me hablas.-Ay, Sebastian. Si supieras las ganas que tengo en este momento.-Y, además, eres la única de todo el instituto que es igual de fría y sarcástica que yo.

-¿Por qué yo?

-Elii, tú eres la única que se resiste a mis encantos. Eres la unica que me trata como en realidad soy, porque soy igual que tú.

Mentiras. Muchas mentiras juntas en una sola frase, o dos.

Primero, yo me resistía a sus encantos todos los días de 9:00 a 4:00 eso significaba que estaba trabajando extra hoy para no tirarmele arriba. Segundo, puede que sea igual de fría que él pero mi sarcásmo es mío y de nadie más. Es tradicional con un toque suavisado, suele aparecer en los momentos menos indicados, no como él, que lo usaba todo el tiempo.

-Vale.-¿Por qué esas palabras salieron solas de mi boca sin que mi cerebro le diera la orden? Mierda, mierda, mierda. Gracias a esa maldita palabra mi vida está arruinada. Vale, quién es el estúpido que se le ocurrió inventar esa maldita palabra.

Sebastian me miró con ojos preocupados, yo le puse los ojos en blanco.

-No preguntes, no quieres saber.

Pedimos unos batidos de vainilla, y pase un rato mirando sus ojos celestes. Luego se me ocurrió la idea de qué me daría el a cambio de que yo le hiciera aquel favorcillo.

-Tú favorcillo arruinará toda mi reputación que logré conseguir a lo largo de todos los años. Así que, ¡cómo pretendes devolvermelo? Porque podrìa hacerte limpiar los pisos con la lengua a causa de perder mi gran reputaciòn.-le dije.

El escrutó mi expresión seria, hasta que se dio cuenta que hablaba encerio.

-¿Qué te gustaría?-preguntó despreocupado, arqueé una ceja incrédula.-Vale, no te cabe el sentimiento de que le debes algo a Sebastian Lebben.

-Arrogante.-pensé un rato y luego pensé que Sebastian Lebben me debería algo. Genial.-Vale.-dije paladeando las palabras.-Me debes algo.

-Hay que cerrar el trato.

-Te dejaré decidir eso.

-Interesante...Cómo sea. Lo cerraremos con algo para que los chismosos hablen y que esto sea más rápido. Así no tendremos que explicarlo nosotros, simplemente el trabajo lo harán ellos.

-No hay chismosos en el Timmer's.

-Hoy sí. A Rachelle se le ocurrió mandar a Lucille Reeve para curiosear que hacía yo por aquí contigo.

-Entonces, tú quieres cerrar el trato besandonos para que Lucy lo vea y así que se entere todo el colegio.

-Comprendes rápido. Sip.

No se cómo pasó, pero de repente el aliento cálido de Sebastian estaba junto a mis labios. ¿Cómo había llegado a cerrar un trato y estar a punto de besar a alguien que hasta un día antes estaba tan lejano?

Los labios de él se presionaron lentamente con los míos, fue como una descarga eléctrica. Te deja shockeado, con la sensación de que lo vuelves a hacer y de repente lo quieres volver a hacer. Pero esta vez, él sujetó mi labio inferior con el suyo. Confundida, entreabrí los labios y eso le dio la excusa perfecta para introducir su lengua en mi boca.

Nuestras lenguas danzaron a un ritmo lento, tanto que creo que nadie podría seguirlo sin exasperarse. Sebastian se estaba exasperando un poco, pero a mi me gustaba ese toque de lentitud. Entonces, cada vez que él apuraba el paso yo lo disminuia. Así constantemente, creo que fueron 10 min.

-Ejem...-tosió alguien justo en frente nuestro. No me había dado cuenta que entre tanto besuqueo estaba, practicamente, pegada al cuerpo de Sebastian y su mano reposaba cálida en mi cintura. ¡Estabamos en el Timmer´s, por Dios!, me dije.

El que se había presentado era Christopher Page, el mejor amigo de Sebastian. Era algo obstinado, hacía muhcas bromas pero las suyas no eran tan buenas como para entrar a mi grupo. Entonces, él acostumbraba a andar con Sebastian, Chris y yo eramos los únicos que ignorabamos el sarcasmo de Seb.

-¿Qué hay, Chris?-le dije con una sonrisa engañosa.

-Me presento, soy Christopher Page. Asesor legal de Sebastian Lebben.

-Me presento, soy Elizabeth Ozera. Asesora legal de Elizabeth Ozera.-bromeé.

Sebastian levantó una ceja inquisitivo.

-¿Así que ahora eres Elizabeth Ozera? Creí que no te gustaba que te digan así.

Me encogí de hombros.

-Si hay formalidades, por qué no.-le dije desafiandolo.-Entonces,  Christopher Page, qué haces aquí?

-¿Yo? Ah, vine a molestar. Y, al parecer, llegué en el momento perfecto.-dijo con una sonrisa malvada.

Solté un bufido. Luego se me ocurrió hacer algo que cambiaría el mundo, rió para mis adentros.

-Hey, Seb. ¿Me prestas tu teléfono?-le dije.

-Claro.-me dijo confundido.

Tomé su iphone y tecleé:

Has visto eso, zorra. En tu cara; espero que se lo comuniques a tu superior. xD Y mira lo que hago ahora.
                                                                                   Elii...

Luego, lo envié al teléfono de Lucille Reeve, y un segundo después el celular de la chica comenzó a sonar. Ella lo sacó de su bolsillo, y lo miró primero extrañada al ver que tenía un mensaje de Sebastian. Luego abrió los ojos al verme a mi con él.

-Seb, ¿puedo tomarme un atrevimiento?

-El que quieras, supongo que para pagar una parte de tu reputación perdida.

-Creo que voy a disfrutar con esto.-dije con malicia.

Lo besé. Lo hice rápido, para no poder dejarme llevar demasiado pero el no estaba dispuesto a  hacerlo tan corto, y puso su mano tras mi nuca profundizando el beso. Quise alejarlo de mi para no perder el control, pero mi cuerpo no correspondió a mi mente. Simplemente le seguí el paso a su acelerada danza que se iba volviendo cada vez más exigente.

El teléfono de Sebastian comenzó a sonar.

Se separó de mis labios sólo para decir:

-Chris, atiende el maldito móvil.

-Ni de coña, tu teléfono tu respondes.

Rozó mis labios dulcemente, realmente no se por qué no me derretí allí mismo. Estaba distraida, pero vi que la Sebastian estaba conteniendo la risa en una expresión seria.

-Sí, Rachelle.-responde.- No, no estoy solo, por supuesto.-ella le dice algo al teléfono, que sonó como quién es.-Oh, una bonita señorita.-Su nombre, Seb.-Información confidencial, bah, ya lo sabrás pero... Elii Ozera.-Mataré a esa zorra.

Le di un toque en el hombro a Sebastian, el me miró expectante.

-Seb, ¿tu trato cubre seguro de vida? Aunque no lo necesite, claro. Rachelle es una chica fácil, la dejo en el piso en dos segundos; pero, eso acarrearía muchos problemas para mi y una gran cirugía estética para ella.-le dije encogiéndome de hombros.

-Creo que sí, pero deberías hablar con Chris.

-Hey, Chris. ¿Crees que si le rompo la cara a Rachelle, y digo que fue justificado, me creerán?

-Realmente,-dijo, serio.-No.-rió.

-Bueno, un placer hacer negocios con vosotros, chicos. Hasta mañana.-dije esto último con un suspiro.

Más rápido de lo debido, con un toque de ansias, Seb saltó.

-Yo te acompaño. Mi casa queda a unas cuadras de aquí, pediré prestado el coche.

Su firmeza y determinación me indicó que no valdría la pena discutir con él, así que sólo asentí con algo de rebeldía en los ojos porque el me sonrió con malicia.

La canción de los Beatles sonaba en mi cabeza, Eleanor Rigby. Por qué será que alguna gente tiene muchas personas alrededor pero en su interior en realidad está tan solo. Tal vez solo necesite a una persona especial que entre en mi vida, pero no creo que haya alguien ese es el problema.

Aun estando en mi ensimismo, pude notar que él me miraba con curiosidad o tal vez no era curiosidad. Qué más da.

-Perdona que te pregunte esto, no debería hacerlo pero: ¿Por qué justo ahora se te ha ocurrido safarte de Rachelle? Has tenido tiempo de sobra para consultarmelo. A parte, sigo sin entender por qué yo.

-Realmente no se por qué ahora, supongo que es hasta donde llegó mi gran paciencia,-hice comillas en el aire cuando dijo paciencia.-y respecto a lo otro te lo explicaré de otra forma.  Mira.

Sin darme tiempo a reaccionar el me besó profundamente, haciendo que corrientes eléctricas descontroladas recorrieran mi espina dorsal.

-¿Ves? Ni te inmutaste, ni perdiste la compostura, ni te me tiraste encima. Eres una anti-Sebastian.

Antes de poder replicarle algo que hubiera sido el insulto del año por besarme mi teléfono comenzo a sonar con la canción With a little help from my friends. Angel.

-¿Qué pasó, Ang?

-Ataque leve de depresión. Podrías venir para aca, esta vez creo que me suicidaré.

-¿QUÉ? Angel Nott, más te vale a ti quedarte donde estás, voy para alla.-corté la comunicación.-Lo lamento, Lebben. Nuestro paseo se termina aquí nos vemos, chau.

Caminaba rápidamente sobre la acera, la casa de Angel quedaba a unas 5 cuadras pero podía llegar deprisa si me apuraba...

-Espera.

1 comentario:

  1. dios!!! me encanto sugar de verdad! me sorprendiste jajaj... huy ya quiero el proximo capitulo uff... como lo cortas!! cuando publicarás el tercero... jaja... pues obivo que elli no se le tiraba encima, ella tenia dignidad jaj... además es de las populares no se rebajaria never bueno chikas, besotes y nos leemos pronto, me hago tu fil seguidora, ya me verpas como comento todos los capis de aqui en adelante =) xoxo

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